jueves, 14 de abril de 2016

La Casa Fernandini y el primer ascensor de Lima


Foto: Moisés Cueva Rodríguez

La Casa Fernandini es un hermoso palacete de dos pisos que hace esquina entre los jirones Ica y Rufino Torrico (Centro Histórico de Lima) y que fue construido en el año de 1913, a partir del diseño del destacado arquitecto Claudio Sahut. En la esquina contraria se encuentra ubicado el reconstruido Teatro Municipal.

El nombre de la casa hace referencia a su constructor y propietario, Don Eulogio Erasmo Fernandini de la Quintana, generoso y acaudalado empresario minero, dueño de la famosa mina de plata de Colquijirca, y padre de la primera alcaldesa de Lima, Anita Fernandini.


Dato resaltante sobre esta casa es que allí se instaló el primer ascensor que tuvo Lima. Se pensaba que el primer ascensor instalado en nuestra ciudad fue el del Edificio Rímac (o Casa Roosevelt), pero esto no sería tan cierto, ya que este edificio fue construido recién en el año de 1919, posterior a la construcción de la casa de don Eulogio Fernandini.

El ascensor de la casa Fernandini debió tener un interés especial para su acaudalado propietario, ya que fue instalado solo para unir los dos únicos pisos del edificio. Otro dato importante es que don Eulogio Fernandini fue un tipo muy atento a las innovaciones tecnológicas, siendo el benefactor que obsequió a la Beneficencia Pública la primera máquina de Rayos X que llegó a nuestro país.

El ascensor en mención pertenece a la marca OTIS y es de bronce dorado. En el interior está decorado por un espejo en bordes de pan de oro. Su diseño y función era especialmente para uso doméstico. Gracias a la destacada gestión del administrador de la Casa Fernandini, el historiador Moisés Cueva Rodríguez, el ascensor ha obtenido un mantenimiento general por parte de la propia firma OTIS y la sensibilidad de su Gerente Sr. Marcial Collarte, volviendo a estar operativo y luciendo todo su esplendor.

Como sabemos, a lo largo de la historia de la humanidad se han utilizado ascensores en una u otra forma accionados por energía hidráulica o de vapor. A finales del siglo XIX se produjo el inicio de la era de la electricidad y los avances en la tecnología de los ascensores se vio impulsada por la aparición de los primeros edificios de gran altura, lo cual exigía el desarrollo de estos aparatos para permitir los desplazamientos en el interior de los edificios. El primer paso lo llevó a cabo Elisha Otis, fundador de la empresa que lleva su nombre. En 1852 Otis inventó el primer freno de seguridad para ascensores resultando en una aplicación que revolucionó el uso de estas cajas transportadoras.

Hasta ese momento subirse en un elevador de vapor era toda una odisea, debido a que con demasiada frecuencia se desplomaban. En 1857 se instaló en EE.UU. el primer ascensor con este freno, en un edificio de cinco plantas.

De esta manera, la espléndida Casa Fernandini, fino edificio de estilo art noveau guarda muchas sorpresas en cada rincón, entre ellas: la existencia del primer ascensor de nuestra ciudad, testimonio de nuestro patrimonio industrial. Pronto la casa, convertida en Casa Museo Fernadidni, volverá a ser protagonista de la vida urbana, cultural y artística de Lima.





fotos cortesía de Moisés Cueva Rodríguez. 

Fotos publicadas con autorización de la Administración de la Casa Fernandini.
Para mayor información pueden acceder a Casa Fernandini en facebook.

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