
El señor Carlos García Granthon nos comenta que obra en su poder, por legítima sucesión, importante patrimonio gráfico industrial que desea ceder en custodia a algún museo o institución competente, para su exhibición, estudio y preservación.
La historia comienza con su bisabuelo; Don Carlos García Dávila, activo plebiscitario tacneño, propietario del taller donde se imprimió el semanario “Justicia!” y a quien, respecto al particular, Jorge Basadre dedicó algunas laudatorias líneas en su obra “El conflicto de pasiones y de intereses en Tacna y Arica (1922-1929).
Su bisabuelo, ciego por las torturas y maltratos que recibió en represalia a su patriotismo, emigró a Lima a fines de la década de los años 20, con su familia y algún escaso material gráfico y maquinaria que pudo rescatar de su taller, pero muy a su pesar, jamás pudo volver a pisar suelo tacneño.
Rehaciendo el taller gráfico con lo poco que salvaron de Tacna; dos de sus hijos continuaron en Lima con la tradición y oficio de impresor; Carlos y Jorge García Sierra. Jorge no tuvo descendencia, pero Carlos, tuvo a su vez tres hijos; Carlos, Elmer y Alberto García Miano, todos en algún momento de sus vidas honraron la tradición de impresor, en especial Carlos, quien continuó con el taller tipográfico hasta los albores del siglo XXI y que lamentablemente falleciera hace poco después de dedicar toda su vida a las artes gráficas.
Don Carlos García Granthon continuó el oficio familiar y de esta manera, a través de cuatro generaciones de impresores, ha subsistido algún patrimonio de la imprenta original de Tacna donde se llevó a cabo la impresión del semanario “Justicia!”: una prensa tipográfica a pedal/volante marca “Meik”, fabricada en Leipzig, Alemania, en 1897, algunos fotograbados, entre ellos un Escudo Peruano en Armas y una Madre Patria, entre otro material tipográfico variado procedente de aquella apasionada época plebiscitaria.
Hoy, don Carlos García Granthon sólo desea preservar este legado, cediendo en custodia este material a algún Museo o institución competente que pueda garantizar su exhibición, resguardo e integridad y contribuir así de alguna manera a la preservación y difusión del patrimonio histórico nacional.
Colaboración: Carlos García Granthon











